Caldo de Pollo con Limón y Tomillo
Este caldo está inspirado en uno que mi mamá nos ha hecho toda la vida. Es de esos platillos que aparecen cuando alguien en casa no se siente bien, simple, caliente y profundamente reconfortante. La versión de mi mamá lleva mucho más ajo y menos especias. Aquí quise mantener esa base, pero ajustarla un poco para volverlo más “medicinal”, casi como un remedio para la gripa. Por eso añadí especias como jengibre, cúrcuma, cardamomo y pimienta, que ayudan a activar el cuerpo y a movilizar lo que está estancado. Desde una perspectiva ayurvédica, este tipo de caldo es ideal cuando hay congestión, frío o falta de apetito. Las especias ayudan a encender el fuego digestivo, mientras que el caldo caliente hidrata y el pollo aporta nutrición de una forma fácil de asimilar. Aun con ese enfoque más terapéutico, sigue siendo un plato muy reconfortante. De esos que se sienten familiares, que sostienen y que ayudan al cuerpo a regresar poco a poco a su equilibrio. Una receta sencilla pero muy poderosa cuando más la necesitas.
Más recetas
Explora nuestra biblioteca de recetas y compártenos tus creaciones
Comentarios
Inicia sesión para participar en la conversación
No hay comentarios aún
Sé el primero en compartir tu opinión sobre este artículo.