Compota Dorada de Naranja y Manzanilla
Ahora en Mallorca estamos en plena temporada de naranjas y mandarinas y es difícil no aprovecharlas cuando están tan dulces y frescas. Aun así, yo no suelo consumir cítricos muy seguido porque en ciertos tipos de cuerpo (especialmente Pitta) pueden generar más acidez o calor interno, y en algunas personas agravar temas como reflujo o ciertas condiciones de piel cuando se consumen crudos o en exceso. Por eso se me ocurrió hacer algo distinto: transformar esas naranjas en una compota cálida y digestiva. Al cocinarlas, la fruta se vuelve más suave y fácil de asimilar y al combinarla con especias como cardamomo e hinojo, el resultado se siente más equilibrado y amable para el estómago. La manzanilla le da ese toque calmante que suaviza el sistema y redondea el sabor y un poco de maple aporta dulzor sin necesidad de azúcar refinada. Una compota limpia y perfecta para acompañar pancakes o desayunos tibios… con el espíritu del invierno.
Comentarios
Inicia sesión para participar en la conversación
No hay comentarios aún
Sé el primero en compartir tu opinión sobre este artículo.