Sopa Cremosa de Frijoles Mungo
Cuando empecé con Ayurveda, me fui un poquito al extremo con el kitchedi. En esa etapa era muy estricta, y en lugar de acercarme a la comida con suavidad, pensaba que si el kitchedi era “lo mejor”, entonces tenía que comerlo sí o sí. Y la verdad… lo forcé tanto, que llegó un punto en el que ya no quería saber nada de él durante un par de años. Pero desde el año pasado volví a reencontrarme con el frijol mungo y esta vez desde un lugar mucho más amable. El frijol mungo tiene ese sabor ligeramente a nuez, equilibra los tres doshas y en comparación con otras legumbres, suele ser mucho más fácil de digerir. Además, es un alimento que se siente profundamente nutritivo sin ser pesado y que muchas personas perciben como un gran apoyo cuando quieren darle descanso al sistema digestivo y cuidar el hígado. Esta sopa cremosa es perfecta para el mes de enero y febrero: cálida, reconfortante y ligera a la vez. Las especias y el hinojo ayudan a sostener el fuego digestivo, el toque de limón al final despierta el plato y lo hace más fresco, y la textura suave la vuelve ideal cuando quieres algo que nutra sin exigirle demasiado al cuerpo. Puedes servirla con verduras al lado y chapati, o simplemente con arroz blanco para una comida completa, estable y muy fácil de asimilar.
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