Sopa de Espinaca con Pollo
Esta sopa la hacía mi mamá de vez en cuando cuando éramos niños. No era un plato de todos los días, pero cuando aparecía en la mesa siempre era bienvenido. Simple, verde, reconfortante, de esas recetas que no necesitan mucha explicación para que el cuerpo las reciba bien. Ahora que el calor está subiendo, este tipo de sopas tienen mucho sentido. El cuerpo empieza a pedir cosas más ligeras, más hidratantes, y una sopa de espinaca con pollo cumple exactamente eso, rehidrata, nutre y no pesa. Es también el plato perfecto para los días en que estás cansada, no tienes mucha idea de qué cocinar y quieres algo listo rápido sin sacrificar nada en el camino. La espinaca en cantidad generosa le da ese color verde intenso y una riqueza mineral que se siente. El hinojo y el cilantro ayudan a que todo se digiera con facilidad, y el limón al final lo refresca y lo levanta. El pollo con hueso cocinado lento aporta un caldo con más cuerpo y nutrición que el pollo solo, ese detalle hace la diferencia aunque no lo notes a primera vista. Sírvela con arroz y fideo y una verdura dulce al lado como zanahoria o betabel y tienes una comida muy completa sin ningún esfuerzo extra.
Comentarios1
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Yarely
29 de mayo de 2026
Hola, La cocción del pollo en la olla durante los 25 a 35 minutos es sin agua? Solo el ghee y laurel ?
sandyqui
14 de junio de 2026
@Rana, tengo la misma duda.